22/11/09

España: Las decisiones impopulares del jurado popular

Por LaRazón.es

La Razón.es
España

Extractos:

El jurado popular es una institución de difícil carrera. Algunos que se sienten perjudicados por su actuación piensan que puede beneficiar a los delincuentes e incluso convertirse en un coladero de asesinos. Los jueces legos ignoran los matices. No saben de técnicas y carecen de experiencia. De modo que muchas veces pueden ser fácil pasto de los individuos a los que tienen que enfrentarse.

La madre de Nagore Laffage estaba convencida de que José Diego Yllanes, el joven psiquiatra que dio muerte a su hija en los sanfermines de 2008, sería condenado por asesinato. El chico la llevó a su piso, la golpeó, le dio muerte y le cortó el dedo índice de la mano derecha.

Después trató de desembarazarse del cadáver. Este comportamiento hace fácil presuponer alevosía y desde luego la disposición de matar. José Diego, no lo olvidemos, ha estudiado para entender los engranajes del cerebro. Sabe distinguir entre un sofoco y una ansiedad. Domina la diferencia entre la paranoia y la psicopatía. Los colegas que le han examinado dicen que no padece ningún trastorno mental.

La autopsia revela que Nagore murió tras recibir muchos golpes y que fue estrangulada con una sola mano. El tiempo que una persona tarda en morir así es anormalmente largo. También hay que tener mucha fuerza y una especial decisión de no aflojar el apretón hasta que deje de respirar. La defensa de José Diego, entre otras cosas, pretende que se le reconozca la atenuante de arrebato. Parece difícil que tanta espontaneidad se compadezca con esa forma de morir que hemos relatado. Pero son los jueces los que tienen que decidir. En este caso, jueces legos.

El caso es que José Diego gustaba a la sala. Es un chico muy guapo. Más guapo que el más guapo de los criminales de todos los tiempos, Ted Bundy, e igual de inteligente. Bundy estudiaba chino y se hizo psicólogo. Pretendía ayudar a la Policía a atrapar criminales mientras asesinaba universitarias de uno a otro confín.

Atenuante por embriaguez

El joven acabó admitiendo que dio muerte a Nagore y puso a disposición de los familiares 120.000 euros, porque el dinero no es un problema para él. Y además la cosa tuvo tanto efecto que de entrada ya se ahorró tres años en la petición fiscal, que bajó de los 20 a los 17. Para que luego digan que pobres y ricos se someten a la misma justicia. Por otro lado, y ya que el chico es simpático, se le admite la posible atenuante de intoxicación alcohólica, es decir, que mientras se debate en el Parlamento si debe ser un atenuante en los delitos de género, en éste, que es fronterizo, se valora como desengrasante.

Así que cuatro atenuantes nada menos para un homicida de suaves formas y buena familia: reparación del daño, intoxicación, arrebato y confesión, pese a que el fiscal cree que el homicida no sólo no ha ayudado, sino que ha tratado de despistar a la Justicia. En el jurado había seis mujeres y tres hombres. Ellas son más vulnerables a un determinado tipo de delincuente; en especial al que representa José Diego. De tal forma que el jurado votó que no se le impute un delito de asesinato. Nagore no fue asesinada, sino que la muerte se produjo por un homicidio; esto es, sin intención de matar. He aquí una pareja que golpea hasta hacer que sangren las orejas y mata, pero sólo le condenan a 12 años y seis meses. Tal vez se trate del mayor disgusto que da un jurado a una madre desde que se puso en marcha la institución.

Por estos días del gran fallo judicial se celebró también otra vista sobre una mujer chilena que murió quemada en Calonge (Gerona) presuntamente por su esposo, un español al parecer con antecedentes, aunque no por malos tratos. Tenía el 97 por ciento de su cuerpo quemado.

Su pareja entró igualmente en la unidad de quemados del Valle de Hebron, pero para el juicio estaba recuperado y pudo asistir. La hipótesis es que el hombre roció de gasolina a la mujer y le prendió fuego, haciendo luego lo mismo con él. La Policía investigó para saber si la mujer se arrojó al vacío o había sido empujada.

Durante el juicio, el jurado no encontró pruebas para inculpar al imputado, aunque los agentes lo pusieron a disposición judicial y el instructor lo sentó en el banquillo, por lo que fue declarado inocente y la jueza lo puso en libertad. ¿Se trata de un nuevo ejemplo de asunto que sobrepasa a los jueces legos o quizá todo fue un ejercicio de sensatez?


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Publicación: LaRazón.es
22 de noviembre de 2009

15/11/09

España: El jurado en tela de juicio

Por Noticias de Navarra

Noticias de Navarra
España
 
Extractos:
 
El de Nagore Laffage no es el primer veredicto polémico que emite un jurado popular. En los últimos meses han sido varias las decisiones que han sorprendido a más de un tribunal. Algunas han sido anuladas.
 
"La estrangulé porque me hacía la vida imposible". Fue lo que confesó Ramón G.A. en Santander, acusado de matar a su inquilina. En sólo dos horas y media, el jurado popular decidió que era inocente. El casero, que llevaba en prisión preventiva desde julio de 2007, salió del juzgado sin esposas. "No era dueño de sus actos en el momento del hecho", decía el veredicto. Meses después, el Tribunal Superior de Cantabria anuló la sentencia y ordenó repetir el juicio.
 
Ocho de los nueve miembros del jurado popular concluyeron que el acusado no tuvo en ningún momento intención de matar a su inquilina, una mujer de 35 años que, según su relato, llevaba tres meses sin dejarle dormir porque organizaba fiestas en casa. El día del crimen no hubo fiesta: ella dormía en el sofá cuando Ramón llegó al piso. Él no podía dormir, salió de su habitación, fue al sofá y la agarró del cuello. Ella forcejeó, el casero cogió un martillo y la golpeó mientras seguía estrangulándola. Envolvió el cuerpo en una manta, lo llevó a su cuarto, limpió la sangre del suelo y se deshizo del pijama y martillo ensangrentados. Explicó que siguió viviendo en su casa hasta que el hedor del cuerpo le obligó a confesar a una vecina que su inquilina estaba muerta.
 
Meses después, en octubre de este mismo año, otro jurado popular declaró culpable de homicidio y no asesinato en Granada a un hombre de 53 años que asestó una veintena de puñaladas a una estudiante marroquí de 23 años. El jurado no consideró que el acusado quisiera "aumentar el dolor" a la víctima.
 
Más polémica ha sido otra sentencia más reciente en Catalunya. Esta misma semana, un jurado popular de Girona ha absuelto a Miguel S.G. de los delitos de asesinato, aborto e incendio. Ninguno de los miembros del jurado consideró probado que el acusado rociara con gasolina a su novia, embarazada, y le prendiera fuego. La defensa alegó que las causas del incendio se desconocían y que él intentó salvarla mientras ardía. Tras tres años en prisión preventiva, ha quedado absuelto.
 
En Vigo, hace menos de un mes el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anunció que anulaba otra sentencia absolutoria emitida por un jurado popular. En febrero nueve ciudadanos consideraron no culpable al asesino confeso de la muerte extremadamente violenta en 2006 de Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson. Justificó que actuó asustado por sentir que podían violarlo o matarlo. Les apuñaló 35 y 22 veces. Ahora deberá enfrentarse a un nuevo juicio.
 
 
Noticias de Navarra
15 de noviembre de 2009

2/11/09

España: "Rompí a llorar tras el veredicto; ser jurado es muy duro"

Por Noticias de Gipuzkoa

Noticias de Gipuzkoa
España

Extractos:

"Al principio no me hizo mucha gracia y eso que era la primera vez en la vida que me ha tocado algo", responde Ana, nombre ficticio de esta joven que al poco de cumplir la mayoría de edad se vio inmersa en uno de los tragos más largos de su vida: fue seleccionada como miembro de jurado popular de un crimen. Al menos, esta experiencia fue didáctica, ya que cuando Ana fue elegida para ser jurado popular era estudiante de 1º de Derecho.

"Fue el primer juicio al que asistía. Para mí era todo nuevo y suponía acercarme al mundo que estaba estudiando, pero la verdad es que fue una experiencia tan positiva como dura. Muchos días después del juicio seguía dándole vueltas a la cabeza y no conseguía quitármelo", expone.

"Cuando firmé el veredicto de culpabilidad se me vino todo encima. Me pequé una llorera que no te puedes imaginar. Quizá era porque tenía 18 años, pero ese momento es muy duro. Siempre piensas que si te equivocas la decisión tomada es muy seria".

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Rompí a llorar tras el veredicto; ser jurado es muy duro
Pamplona - España

Noticias de Gipuzkoa
2 de noviembre de 2009

22/10/09

Panamá: Asignan seguridad a jurados de conciencia por temor a agresiones

Por Panamá América

El Panamá América (on line)

Extractos:

El Órgano Judicial decidió asignar agentes de seguridad para la custodia de las personas que sean escogidas como jurados de conciencia en audiencias por homicidio, reveló el magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, Harley Mitchell.

Mitchell confirmó que la medida se adoptó, luego de una serie de informes sobre la vulnerabilidad de la seguridad de los jurados y casos en donde se ha suplantado su identidad.

Detalló que se ha propuesto la instalación de un cristal de seguridad en la sala de audiencias del Segundo Tribunal de Justicia, para que los imputados no puedan ver a los jurados.

También se informó que se han registrado casos en donde los jurados han recibido amenazas contra su seguridad.

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Panorama América
22 de octubre de 2009

19/10/09

EE.UU.: Un jurado popular utilizó textos bíblicos para justificar la condena a muerte de un asesino

Por Protestante Digital
 
Logo Protestante Digital
 
Extractos:
 
Khristian Oliver, de 32 años, será ejecutado el próximo 5 de noviembre en el Estado de Texas. Fue acusado de asesinato y sentenciado por un jurado popular que utilizó en sus deliberaciones varios pasajes de la Biblia que aparentemente apoyan la pena de muerte. A pesar de que el caso ha sido revisado, la sentencia no ha cambiado. Amnistía Internacional (AI) denuncia este caso en el contexto del Día Mundial contra la Pena de Muerte, el 10 de octubre.
 

En un comunicado difundido por la organización, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Texas que conmuten la pena de muerte impuesta a Khristian Oliver, por considerar que el hecho de que los miembros del jurado hicieran uso de la Biblia durante sus deliberaciones para decidir la condena «plantea serias dudas sobre su imparcialidad».

El año pasado, un tribunal federal de apelaciones estadounidense reconoció que el uso de la Biblia por parte de los miembros del jurado constituía una «influencia externa» prohibida por la Constitución estadounidense. A pesar de ello, ratificó la condena a muerte. Khristian Oliver fue condenado a muerte en 1999 por un asesinato cometido durante un robo. Según el testimonio prestado en el juicio por un cómplice, Oliver, que entonces tenía 20 años, había disparado a la víctima, un anciano antes de golpearla en el cabeza con la culata de un fusil.

POLÉMICA POR EL USO DE LA BIBLIA
Tras el juicio, surgieron indicios de que los miembros del jurado habían consultado la Biblia durante sus deliberaciones para decidir sobre la condena. En una vista celebrada en junio de 1999, cuatro miembros del jurado recordaron que había varias Biblias presentes y que habían circulado algunos pasajes subrayados.

Un miembro había leído en voz alta la Biblia ante un grupo de miembros del jurado, incluyendo el pasaje de Números 35.16: «Pero si con instrumento de hierro lo hiere, y muere, homicida es; el homicida morirá». Pese a todo ello, el juez resolvió que el jurado no había actuado de manera inadecuada, y la Corte de Apelaciones en lo Penal de Texas confirmó esta resolución.

En 2002, un periodista danés entrevistó a un miembro del jurado, quien declaró que «aproximadamente el 80 por ciento» de los miembros del jurado habían «introducido las Escrituras en la deliberación», y que el jurado había consultado la Biblia «mucho antes de llegar a un veredicto».

Según dijo este miembro del jurado al periodista, él creía que «la Biblia es verdad desde la primera hasta la última página», y que, si la ley civil y la ley bíblica entran en conflicto, la última debe prevalecer. También dijo que, si le hubieran dicho que no podía consultar la Biblia, «habría abandonado la sala». Se describió a sí mismo como partidario de la pena de muerte, y calificó la cadena de perpetua de «carga» para el contribuyente.

En 2008, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, corte federal, concluyó que los miembros del jurado habían «traspasado una importante línea» al consultar pasajes específicos de la Biblia que describían hechos similares a los del caso que se juzgaba. Eso constituía una «influencia externa» sobre el jurado, prohibida por la Constitución estadounidense. En la audiencia, uno de ellos, Kenneth McHaney describió cómo otro miembro del jurado, Kenneth Gracia, leyó la Biblia en voz alta. Otro miembro del jurado, Michael Brenneisen, agregó que en la discusión de deliberación, las Escrituras se usaron «en dos direcciones: la del perdón y la de la sentencia».

El abogado de Oliver, Winston Cochran, explicó que el uso de la Biblia influyó en la decisión del jurado. «El problema es que la Biblia formaba parte de la discusión. No fue sólo utilizada por ellos para reforzar su creencia», dijo. Sin embargo, el tribunal concluyó que, teniendo en cuenta el «alto nivel de deferencia» con el que los tribunales federales deben revisar las decisiones de los tribunales estatales, Oliver no había demostrado que esta conducta inconstitucional de los miembros del jurado le hubiera perjudicado. En abril de 2009, el Tribunal Supremo de Estados Unidos se negó a estudiar el caso, a pesar de que casi 50 ex fiscales estatales y federales le instaron a hacerlo.
 
 
Portestante Digital
Fuente: Europa Press Guardian
19 de octubre de 2009

12/10/09

Panamá: Jurados de conciencia: entre el temor y el deber

Por La Prensa

La Prensa - Panamá

Extractos:

Johnny Pozo, compadre del polémico David Viteri, fue asesinado en plena calle en 2007 y su agresor, Óscar Morvich, salió libre gracias a un veredicto de inocencia de un jurado de conciencia.

Kiara Bethancourt y Félix Asprilla tenían 14 y 5 años cuando fallecieron en medio de un incendio provocado por pandillas en el sector S de Curundú. Una tercera niña, Laurín Núñez, también murió en el siniestro, aunque su cuerpo nunca apareció.

Acusado por este crimen, José Luis Rosas Aguilar, miembro de una pandilla del barrio, fue llevado a juicio y un jurado de conciencia lo encontró inocente.

La Procuraduría General de la Nación lo establece claramente: un acusado de homicidio tiene 35 veces más probabilidades de ser absuelto si es juzgado por un jurado de conciencia, que si es llevado a un juicio en derecho, en donde tres jueces deciden su suerte.

En un informe estadístico encontrado en la página web de la entidad, correspondiente al primer semestre de 2009, se lee que el 32.8% de los sindicados por homicidio llevado a juicio en derecho termina en la cárcel, mientras que el 39.7% de quienes son juzgados por ciudadanos, queda libre.

Según Rigoberto González, secretario general del Ministerio Público, la efectividad del jurado de conciencia es un tema de vieja discusión, precisamente porque desde hace mucho se debate si las decisiones que toman son las mejores.

“Cuando un tribunal analiza el hecho, valora solamente las pruebas; pero cuando es un jurado de conciencia, hay valoraciones de otra clase”, señala González.

¿Qué otras valoraciones? Según el funcionario, los ocho ciudadanos que forman un jurado de conciencia pueden estar influenciados por una “multiplicidad de factores: el tipo de homicidio, que tiene a la persona acusada ahí enfrente, que los incorporan al proceso el mismo día, y eso les molesta...”.

Cada vez que hay un juicio hay que salir a buscar a los jurados donde se encuentren, hasta completar los ocho que se requieren.

Para el fiscal primero superior, James Bernard, este método es costoso y tedioso para el Estado, pero el verdadero peligro está en que no garantiza que las decisiones que tome el jurado estén basadas en su conciencia o sean libres.

“Se han dado casos muy importantes en los cuales se ha podido apreciar que el jurado basa su decisión no en la conciencia, sino en el temor”, señala Bernard. “Esto es muy común [que declaren inocente al imputado] en los juicios donde se le sigue un proceso a personas vinculadas con casos de pandillerismo”, añade.

En las últimas semanas se han encontrado, al menos, dos anomalías en juicios con jurado de conciencia. En uno, la audiencia se celebró y luego las autoridades se percataron de que uno de los jurados no era la persona que se suponía que era. En el otro, se descubrió que dos miembros del jurado no habían salido de la lista elaborada en la mañana.

Para el fiscal Bernard, a los jurados se les debe realizar entrevistas previas para conocer su opinión sobre varios temas.

“En el caso de Marco Manjarrez... ¿crees que había alguien que no iba a condenarlo?”, se pregunta Bernard.

Manjarrez fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato del sacerdote católico Jorge Altafulla, ocurrido el 19 de mayo de 2002.

El método de elección y el miedo, sin embargo, son apenas dos factores que pueden estar incidiendo en la decisión de los jurados.

“Efectivamente, yo creo que se han dado situaciones muy serias, cuestionadas públicamente, frente a fallas de jurados”, dice el fiscal primero superior. “Pero eso se debe a cosas que debemos entender; por ejemplo, que cada día hay una mayor exposición de los acontecimientos judiciales, llevando a prejuicios o a juicios públicos. Ante un hecho que alarma a la ciudadanía, de pronto nos sorprende un veredicto de inocencia del jurado”, explica.

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Jurados de conciencia: entre el temor y el deber
Por Ana Teresa Benjamín

La Prensa (Panamá)
12 de octubre de 2009

9/10/09

Australia: Abolir juicios por jurado y reemplazarlos por jueces letrados

Por The Australian

The Australian

Extractos:

El sistema de jurados carece de transparencia, es irracional y debe ser abolido y reemplazado por el de jueces letrados, según Malcolm McCusker QC.

Sobre la base de la investigación realizada por el académico y abogado criminal Judith Fordham, el Sr. McCusker dijo que uno de los principales problemas con los jurados era que no podían ser considerados responsables.

"No dan razones, que es realmente extraño en estos días a la necesaria transparencia", dijo a Asuntos Jurídicos.

"Imagínese si usted fuera acusado de una infracción penal y fuera inocente, pero el jurado lo encuentra culpable. Si te preguntas por qué, nunca lo podrías saber.

"No estoy diciendo que los jurados siempre se comportan de una manera perversa o incorrecta, sino que podrían y nadie lo sabría".

La investigación de la Sra. Fordham, revelado en Asuntos Jurídicos la semana pasada, encontró que había un número de casos de jurados precipitaban las decisiones porque querían volver a casa.

En un caso, un miembro del jurado que quería ver a sus hijos acordó cambiar su voto para poder salir.

El Sr. McCusker dijo que aunque la abolición de los jurados para los juicios de la Commonwealth requeriría cambios en la Constitución, no había ninguna razón para que los gobiernos estatales no abandonaran el sistema. Sin embargo, agregó, esto era poco probable porque los gobiernos tenían poco que ganar.

"Los gobiernos van a ser reacios a abolirlo porque no podrían ver mucho capital político en la franca abolición"

El Sr. McCusker detalla una serie de historias inquietantes de la gente en los jurados en un documento presentado recientemente en el Convenio Legal de Australia en Perth.

En un caso, un profesor asociado escribió al Sr. McCusker y dijo que su experiencia en un jurado en Nueva Gales del Sur fue "aterradora".

"Nunca quisiera que mi inocencia o culpabilidad fueran determinadas por un jurado", dijo. La profesora dijo que después del primer día de una semana de prueba al menos cinco miembros habían determinado la culpabilidad del acusado y la discusión se volvió hacia los problemas con el tono y la presentación de los abogados involucrados en el juicio.

Dijo que un miembro del jurado quería absolver a los acusados ​​porque consideraba que los crímenes cuchillo no deben llevar a una sentencia de cárcel.

Otro miembro del jurado ex-NSW ―dijo el Sr. McCusker― relató que dos miembros del jurado decidieron que el acusado era culpable simplemente por su raza.

El Sr. McCusker dijo que, como los jurados no dan razones de su veredicto, que era muy difícil de apelar contra la decisión de un jurado.
 
 
The Australian
QC's verdict: abolish juries for judge trials
9 de octubre de 2009

13/9/09

EE.UU.: Señores del jurado, absténganse de usar Internet…

Por UT San Diego

UT San Diego
 
Extractos:
 
Una curiosa noticia de esas que señalan las consecuencias de vivir en un mundo cada vez más hiperconectado: un juez de San Diego exige a los miembros del jurado que declaren por escrito que no utilizarán dispositivos de ningún tipo para hacer búsquedas en Internet acerca del caso, bajo pena de perjurio.
 
Parece ser que la progresiva ubicuidad de la tecnología y la costumbre de llevar encima BlackBerries, iPhones y demás dispositivos capaces de acceder a Internet en un suspiro ha llevado a que un número cada vez más elevado de miembros del jurado ignoren las órdenes del juez que les prohíben acceder a ningusuna información más allá de la que les sea suministrada en el tribunal: ante la facilidad que este tipo de herramientas plantea para verificar cuestiones, solucionar dudas y comprobar hechos, muchos miembros del jurado se sentían tentados a hacer búsquedas, leer noticias relacionadas o acercarse al escenario de los hechos mediante Google Maps, para tener así una imagen aproximada de la realidad.
 
De acuerdo a las normas, los participantes en un jurado deben abstenerse de discutir con nadie los detalles del caso, consultar fuentes externas o hacer investigación independiente de ningún tipo, reglas que, según indican algunos expertos, son ignoradas en muchas ocasiones. Dado que el juez hace un esfuerzo por decidir lo que es relevante y lo que no, y qué información debe o no debe ser mostrada al jurado, el acceso a información externa a través de Internet introduce una total arbitrariedad en el procedimiento.
 
Ante la profusión de herramientas para compartir información, se han encontrado evidencias de personas que ya no simplemente discuten con su vecino o con un amigo cuestiones relacionadas con el caso, sino que llegan incluso a comentar detalles del mismo a través de Facebook o Twitter, y que han generado en ocasiones apelaciones derivadas de comportamiento. Por otro lado, con las herramientas actuales, llegar a demostrar que un participante accedió a una información determinada puede llegar a ser muy complejo, particularmente en juicios que se prolongan durante varios días.
 
 
UT San Diego - EE.UU
Por Greg Moran para
Revised jury instructions: Do not use the Internet
13 de septiembre de 2009

9/9/09

Panamá: Investigan suplantación de jurado de conciencia

Por Crítica

Diario Crítica
Panamá
 
Extractos:
 
Una investigación fue abierta por la supuesta suplantación de identidad de un jurado de conciencia quien fue remplazado por su hijo en un juicio de homicidio que fue denunciado por las víctimas, donde los imputados fueron absueltos.
 
El magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, Harley Mitchell, señaló el inició de la investigación y que han sostenido reuniones al respecto con el Tribunal Superior de Justicia.
 
La Comisión está investigada por funcionarios superiores, personal administrativos, de la Secretaría General y de Auditoría Judicial.
 
El magistrado presidente dijo que la denuncia fue interpuesta en la Secretaría General por un funcionario de la entidad, pero no quiso detallar que de comprobarse el hecho, el juicio sea anulado.
 
Harley Mitchell reveló que continúan las preocupaciones sobre el tema de los jurados de conciencia.
 
 
Investigan suplantación de jurado de conciencia
Por Grisel Bethancourt
9 de septiembre de 2009

5/9/09

España: Jurados a la fuerza

Por Muy Interesante

Revista Muy Interesante

Extractos:

El reciente veredicto de inocencia (o de no culpabilidad) de Michael Jackson vuelve a poner en tela de juicio la institución del jurado. Al igual que en otros casos en los que los acusados eran estrellas del espectáculo, como O. J. Simpson o Kobe Bryant, en los medios de comunicación y en los foros de internet se estableció un proceso paralelo en el que detractores y admiradores discutían febrilmente acerca de la acusación contra la estrella del pop.


Tras varias semanas de sesiones, tras escuchar a decenas de testigos, que en la mayor parte de las ocasiones no hablaban de hechos, sino de impresiones, tras la última escenificación del drama por parte del abogado defensor y del fiscal, 12 hombres y mujeres se retiraron a deliberar con la misión de establecer si su igual era culpable o no de los cargos de abuso de menores que se le imputaban. En teoría, era uno más de los cientos de casos que a diario se juzgan en los Estados Unidos. Aun así, una frase de un blog en el periódico "Los Angeles Times" quería resumir el desenlace: "Las treinta horas de deliberaciones del jurado y el gesto de Michael Jackson al salir de la sala confirmaron el veredicto de no culpabilidad en el juicio de la opinión pública."

Resultó curioso ver cómo con posterioridad al veredicto los 12 jurados comparecieron en rueda de prensa explicando las razones que les movieron a fallar a favor del acusado. Y resultó más conmovedor aún escuchar a su presidente implorar que se les dejase volver al anonimato en el que sus vidas se desenvolvían antes de ser designados para ejercer su misión.

¿Quiere la gente ser jurado? Las encuestas dicen que no. Sin embargo, las encuestas también reflejan que los ciudadanos perciben la administración de justicia como un coto cerrado en el que los actores se mueven al margen de la sociedad. Esta paradoja tiene difícil solución porque, además, los medios de comunicación se encargan de organizar y escenificar juicios paralelos en los que no tienen empacho en solicitar su opinión a la gente de a pie.


En España existe un recelo patológico hacia la institución del jurado, aunque más bien debería decirse hacia los jurados personales que en cada caso la integran. Pese a ello, la ley española opta por el jurado compuesto exclusivamente por ciudadanos inexpertos en derecho, frente al escabinado o jurado mixto, en el que los jurados son acompañados por un magistrado asesor.

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Jurados a la fuerza
Por Elena Sanz

Revista Muy Interesante (Divulgación científica)
5 de septiembre de 2009

3/9/09

España: Marta y los jurados populares

Por El Periscopio

"El Periscopio" de Rosa María Artal

Extractos:

Un jurado popular juzgará a los imputados por el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo, uno de los casos más mediáticos que ha conocido España en los últimos tiempos. Una mezcla letal de presunta violencia de género con el descontrol de una parte de la juventud con escasos valores y gran desorientación.

Suele haber una confluencia de factores que focalizan sobre un asunto la atención e, injustamente, no lo hacen en otros. La comprensible lucha de los padres de la víctima en una campaña sin precedentes ha tenido mucho que ver. Han sido muy activos. Hasta recogieron firmas para implantar en nuestro país la cadena perpetua, logrando un gran número de adhesiones. Las voraces fauces del periodismo amarillo les han dado muchas alas. Ellos no saben que las cercenarán en cuanto el caso pierda morbo.

El jurado popular unido al juicio paralelo de la opinión pública fomentado por los medios, ha dado páginas alarmantes. Sin contar, la influencia de prejuicios en el caso estricto del Jurado. Hay varias muestras, por ejemplo, la absolución del asesino confeso de un doble crimen en Vigo porque las víctimas eran homosexuales, o las absoluciones de presuntos terroristas que se produjeron en el País Vasco por miedo.

Me detendré en otro gran caso mediático: el asesinato de Rocío Wanninkhof. Un jurado popular condena a Dolores Vázquez –amiga y anterior compañera sentimental de la madre de la víctima– a 15 años de prisión de los que cumple 17 meses, en los que su vida y especulaciones sobre ella son aireadas por los medios. La madre habla sin dudas de la culpabilidad de su expareja. Y hasta un Guardia Civil de Mijas, en declaraciones a Informe Semanal, toma incomprensiblemente partido con opiniones sin datos: “El móvil era una rencilla, era mucho cariño unido a odio, y eso ha provocado esa reacción, un odio comprensible tras 15 años de convivencia, esta se acaba, se ha roto por una persona y esa persona va a pagar por todos los demás”.

Pero las pruebas no lo demuestran. Es una cadena que va a infectar a todos los actores del proceso. Dadas las irregularidades detectadas en el juicio, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ordena repetirlo. Estima que el jurado popular llegó a las sesiones con la decisión tomada.

Pedro Apalategui, abogado defensor Dolores Vázquez, me cuenta mucho tiempo después: “Influyó no solamente en el jurado, influyó en la defensa que fui yo, en la acusación. Se utilizaron términos increíbles para convencer al jurado por ausencia de razones como el del ministerio fiscal que dijo: “yo estoy convencido señores, y como tengo esa convicción, den Uds. un veredicto de culpabilidad aunque aparentemente las pruebas no sean muy relevantes”. Se confunden los términos, cuando tienes que utilizar el concepto de conjetura utilizas el concepto de indicio y todo eso va calando en la mentalidad de los jurados. En el asunto de Dolores Vázquez llegaron a la conclusión de su culpabilidad porque decían “si quien sabe de esto la mantiene presa durante un año y medio qué vamos a decir nosotros”.

Increpada por una jauría humana en todas sus entradas y salidas de los juzgados, cuando se juzgó a Tony Alexander King –que sería culpable convicto de la muerte de Rocío– hay 140 medios acreditados en la Audiencia de Málaga. Yo he acudido con Informe Semanal para hablar de los juicios paralelos en general. La madre obvia a King y sigue mirando a Dolores, el Juez de la causa prohíbe expresamente hablar de Dolores en la sala. El ministerio de Justicia acabó ofreciendo una indemnización a la víctima… del juicio paralelo y del jurado popular. Y mientras el aparato judicial y social se ocupa de una inocente, el auténtico asesino, viola y mata a otra chica: Sonia Carabantes.

Es difícil confiar en la imparcialidad de un jurado popular cuando ha sido manipulado por los medios. Nunca le darán, por cierto, la misma relevancia a su equivocación que cuando piden la sangre culpable que ellos han señalado.

La justicia española tiene muchos defectos, pero son profesionales al menos. La experiencia pone en duda que los jurados populares sean el instrumento democrático para el que fueron creados.

Enlace: Versión On Line

Marta y los jurados populares
Por Rosa María Artal

El Periscopio
3 de septiembre de 2009

15/4/09

Panamá: Comisión investigará amenazas contra jurado de conciencia

Por Crítica

Diario Crítica
Panamá
 
Extractos:
 
La Corte Suprema de Justicia nombró una comisión especial que investigará las supuestas amenazas o presiones a miembros del jurado de conciencia que participaron en el juicio por el homicidio de Johnny Pozo, asesinado en el 2007 en la vía España, por un sicario.
 
Esa comisión debe investigar la veracidad del hecho expresado en diversos medios de comunicación.
 
La Secretaría de Comunicación del Órgano Judicial informó que una vez concluido el proceso de investigación se hará público el resultado.
 
En el juicio efectuado el pasado 31 de marzo fue absuelto por el jurado de conciencia, Óscar Morvich, quien estuvo investigado.
 
Un menor de edad vinculado al hecho, sin embargo, fue declarado culpable por un Tribunal de Adolescencia.
 
 
Diario Crítica - Panamá
Grisel Bethancourt
15 de abril de 2009

2/4/09

Panamá: Posibles amenazas en juicio de asesinato de Johnny Poso

Por TVN Noticias

TVN Noticias
Panamá
 
Extractos:
 
Un jurado de conciencia declaró inocente al hombre acusado de haber sido el sicario que asesinó a Johnny Poso en plena Vía España. Ahora se iniciará una investigación ante informes de que los testigos y el jurado fueron amenazados.

La decisión del jurado de conciencia no sólo sorprendió al Fiscal Tercero Superior Dimas Guevara, sino también a quienes presenciaron la audiencia seguida a Oscar Antonio Morvich Machado, acusado del crimen de Johnny Poso durante un atentado contra David Viterí, hecho ocurrido en la Vía España el 16 de marzo de 2006.

A la audiencia no se presentaron testigos claves de éste caso entre ellos, el taxista que fue abordado por los criminales, un testigo presencial y el policía que los detuvo.

Por otra parte, TVN Noticias conoció que al juicio acudieron miembros de la "banda del pentágono",  quienes no quitaban la mirada hacia los miembros de jurado.

Enlace: Versión On Line
 
TVN Noticias
Panamá
Por Castalia Pascual
2 de abril de 2009

8/3/09

España: Las sombras del jurado popular

Por La Nueva España

Logo La Nueva España (lne.es)

Extractos:
 
El veredicto dictado por un tribunal popular de Vigo, por el que se absolvió de un doble asesinato a un joven que acabó con la vida de dos homosexuales de 35 y 22 puñaladas, respectivamente, ha reabierto el debate sobre la institución del jurado. El acusado, Jacobo Piñeiro, consiguió convencer a los nueve miembros del tribunal de que actuó en legítima defensa y cegado por un miedo insuperable. Sí fue condenado por un delito de incendio, a veinte años de prisión, ya que después de acuchillar a la pareja, huyó para regresar al rato y prender fuego a los cadáveres y a la vivienda y abrir la llave del gas.

La sentencia dejó la puerta abierta a la polémica. El fiscal y la acusación particular, que reclamaban para Piñeiro sesenta años de cárcel, calificaron el fallo de escandaloso y anunciaron su intención de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, al tiempo que colectivos de homosexuales lo tacharon de xenófobo. Lo cierto es que el veredicto puso una vez más en el escaparate a la institución del jurado, regulada por la Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo.

Para Ángel Bernal, abogado y director de la Escuela de Práctica Jurídica del Principado, el veredicto del jurado es «sorprendente». «El tribunal ha ido más allá de lo que un magistrado profesional hubiese hecho. El relato de hechos es desconexo, sin solución de continuidad. Y luego, cuando el acusado había acuchillado a los dos ¿vuelve? ¿Porque se le habían olvidado las gafas y el móvil? ¿E incendió la casa? ¿Qué pasó con el pánico? ¿Ya no lo tenía?». Según Bernal, «con jueces profesionales todo está sujeto a discusión, por supuesto, pero la experiencia y la técnica en aplicación del Derecho y revisión de pruebas es un grado. El sistema del jurado es el que es, y es posible que ocurran estas cosas y más. Creo que un tribunal profesional hubiera condenado al acusado por las dos muertes, pero esa es sólo una suposición».

Bernal afirma que la condena por incendio, veinte años, es una de las más altas que ha visto por un delito similar a lo largo de su carrera. «Es cierto que había un plus de peligrosidad porque abrió el gas en un edificio con vecinos, pero es posible que la cuantía de la pena intente compensar las otras absoluciones». Tras el veredicto de un jurado, el magistrado presidente únicamente tiene potestad para fijar la cuantía de la pena en caso de condena, no para decidir sobre qué hechos están probados o no.

Desde la entrada en vigor de la ley del Jurado, los juicios con tribunal popular no han logrado alcanzar un papel relevante en Asturias. Inicialmente la previsión era de cuarenta causas cada dos años, aproximadamente. En 2007 (últimos datos hechos públicos hasta ahora) se incoaron en Asturias sólo ocho asuntos. La ley otorga al jurado competencia sobre doce delitos, desde homicidio, omisión del deber de socorro, allanamiento de morada o malversación de caudales públicos.

Más de una década después de la entrada en vigor de esta ley permanece la tendencia de los acusados a resistirse a ser juzgados por el jurado y, según la fiscalía de Asturias, autorizan a sus abogados a pactar con las acusaciones a pesar de que esta posibilidad no está recogida específicamente en la ley. Y es que la justicia asturiana continúa siendo testigo de la llamada «huida del jurado», fenómeno bautizado por el Consejo General del Poder Judicial tras la proliferación de pactos previos para evitar enfrentarse al tribunal popular. Desde la entrada en vigor de la ley del Jurado, a finales de 1996, estos acuerdos previos se dan en los delitos considerados como «menores» de los doce previstos por la ley. No obstante, este fenómeno ha llegado a producirse en Asturias en casos de mayor importancia, incluso de homicidio. La habitual dureza aplicada por los jurados desde su puesta en funcionamiento podría ser una de las explicaciones, y el hecho de que un tribunal popular es influenciable por circunstancias ajenas al propio juicio.

En Asturias, los recursos a las sentencias basadas en el veredicto de un jurado se presentan ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA). José Ignacio Pérez Villamil es uno de los tres magistrados de esta sala. «Se trata de una sentencia cuanto menos llamativa», apunta. No obstante, dice, «revocar una sentencia en cuanto a los hechos, sobre la inocencia o la culpabilidad llanamente es muy difícil. Tiene que haber una vulneración de las garantías procesales, que produzcan indefensión, o una vulneración de la presunción de inocencia. Y la complejidad es mayor aún cuando se trata de sentencias absolutorias».
 
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Las sombras del tribunal popular
Idoya Ronzón (Oviedo)

La Nueva España (lne.es)
8 de marzo de 2009

24/2/09

España: ¿57 puñaladas en defensa propia?

Por El País 

El País
España

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Ola de críticas a la absolución del hombre que mató con saña a dos homosexuales porque temía que le violaran.


Ni las pruebas de la fiscalía, ni los testimonios de los peritos de la Policía Científica, ni la confesión del propio acusado, que admitió haber asestado 57 puñaladas a dos jóvenes con los que acabó tras una noche de marcha, fueron suficientes para que un jurado popular condenase por asesinato a Jacobo Piñeiro por el crimen de la calle Oporto. Su reciente absolución ha causado estupor en Vigo, donde el tribunal del jurado de la sección 5ª de la Audiencia Provincial dio a conocer, el viernes pasado, el veredicto exculpatorio de los delitos de asesinato y hurto, condenando al acusado por el de incendio. Un mazazo para los familiares de las víctimas.

Ocurrió hace dos años y medio, un 12 de julio. Esa mañana Jacobo Piñeiro llegó a la ciudad desde Cangas, donde residía, para pasar un día de juerga en el Strong, uno de los after más radicales del centro. Había consumido "varios gramos de cocaína y cubatas de whisky". Allí conoció a un camarero, Isaac Pérez, con quien se iría sobre las cuatro de la tarde hacia su piso. Isaac, de 27 años, vivía con el brasileño Julio Anderson Luciano, de 32. En la vivienda, Isaac y Jacobo se encerraron en una habitación toda la tarde y siguieron consumiendo coca. Julio se presentó sobre las nueve y media con más amigos, que se marcharon sobre la una y media.

Según el fiscal todo fue "pensado y calculado fríamente por Jacobo".

Jacobo asegura que Isaac se le presentó a las cuatro de la madrugada, desnudo, con la intención de acostarse con él y que él lo rechazó. Ante la negativa, "volvió con un cuchillo y se abalanzó sobre mí", dijo durante el juicio para justificar que actuó en defensa propia. Según su versión, le quitó el arma y le propinó las dos primeras puñaladas en el vientre y en el hombro. Después vendrían otras 33. Su compañero corrió suerte parecida. Recibió 22 puñaladas, algunas por la espalda, "la mayoría innecesarias para la consecución de su muerte, aumentando deliberada e inhumanamente su sufrimiento", según consta en el escrito de la fiscalía. Isaac en un momento intentó encerrarse en su habitación para llamar a la policía. No pudo. El ahora absuelto dio una patada en la puerta y le quitó el móvil antes de apuñalarlo repetidamente en la cara.

Una vez muertos, Jacobo permaneció en la vivienda hasta las nueve de la mañana buscando algo con que prender fuego. Se duchó y tapó sus heridas con una bolsa ―tenía un corte en la palma de una mano, una brecha superficial en la cabeza y otra en las piernas―. Cerró las ventanas, abrió el gas, plantó cinco focos, [dos de ellos encima de los cadáveres] y se fue. No sin antes llevarse en una maleta todo lo que encontró de valor. Para el Fiscal y la acusación particular, todo fue "pensado y calculado fríamente" con el propósito "de hacer creer que sus víctimas habían sido objeto de un robo violento".

Una conducta que no puede tener justificación en la legítima defensa porque "Jacobo estuvo varias horas en el piso tras el crimen y causó intencionadamente un incendio para borrar los indicios de lo que había hecho con un comportamiento despiadado". Para la defensa actuó movido por "un miedo insuperable a ser asesinado y violado, víctima del pánico, fuera de sí dado el estado de intoxicación en el que se encontraba".

Haciendo uso de su derecho a la última palabra durante el juicio, el acusado dijo estar "arrepentido de todo". Tras reconocer que acuchilló a las víctimas y pedir perdón a su familia (tiene un niño de pocos meses) aseguró entre lágrimas que la culpa no fue de nadie: "Es culpa de cómo soy". Esa fue la puntilla que caló en el jurado, compuesto por siete mujeres y dos hombres. Tres de sus miembros lloraron al escucharlo. Poco después absolvieron a Piñeiro por siete votos contra dos.


Tomás Santodomingo, abogado de Marta, la madre de Isaac, no sale de su asombro. "Se trata de un asesinato en toda regla, si la víctima hubiera sido una mujer el resultado habría sido distinto". Piensa que Jacobo es un homosexual vergonzante, ya que nunca reconoció haber mantenido relaciones con ninguno de los dos hombres. Ahora sólo espera que por el incendio le caiga la máxima pena, hasta veinte años de prisión, y que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia escuche su apelación.

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¿57 puñaladas en defensa propia?
Por María Fernández

Diario El País (Vigo - España)
24 de febrero de 2009

12/2/09

Reino Unido: El jurado está fuera de combate

Por The Economist

Publicación británica The Economist
 
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Mark Twain ha considerado al juicio por jurado como "la institución más ingeniosa e infalible para derrotar a la justicia que la sabiduría humana ha podido inventar". Él seguramente aprobaría lo que está pasando en Rusia y Gran Bretaña. A finales de 2008, Rusia abolió los juicios con jurado por terrorismo y traición a la patria. Gran Bretaña, la supuesta madre del juicio por jurado, está buscando el desguace de ellos en delitos por fraude grave y otros. Sin embargo, China, Corea del Sur y Japón se están moviendo en la dirección opuesta, por la introducción o la ampliación del juicio por jurado en un intento por aumentar la imparcialidad y la independencia de sus sistemas legales.

En Estados Unidos, donde el derecho a un juicio con jurado está consagrado en la constitución, la gran mayoría de los casos acaban en acuerdos judiciales (así que no van a juicio) o se refieren a delitos menores, que normalmente son tratados por un solo juez. Gran Bretaña está buscando restringir aún más los jurados. En 2003, el gobierno se dio el poder de abolir los jurados en los juicios largos y complejos de fraude, con el argumento de que el juez solo o acompañado de "asesores" expertos sería capaz de llegar a un veredicto más rápido, más seguro y más barato. Tal fue el clamor que se ha acordado solicitar la aprobación parlamentaria antes de usar ese poder. Cinco años después, todavía no ha tenido éxito. Pero los planes para eliminar los jurados de los tribunales forenses cuando se trata del interés público (propuesto por primera vez en un proyecto de ley de lucha contra el terrorismo) han vuelto a resurgir en otro proyecto de ley.

La cruzada de Rusia para acabar con la mayoría de los juicios por jurado tiene poco que ver con la eficiencia. Rusia volvió a introducir los juicios con jurado en 1993 por varios delitos, entre ellos el terrorismo, toma de rehenes y la insurrección armada para mostrar su compromiso con el Estado de Derecho. El compromiso no duró mucho. Investigaciones muestran que los jurados rusos son nueve veces más propensos a absolver a los acusados ​​que los jueces, lo que condujo a la decisión de volver a juicios sin jurado en todos los casos, excepto asesinato.

En Japón, los juicios con jurado fueron instaurados en la teoría, pero poco utilizados en la práctica.


Corea del Sur ha sido más vacilante. En un intento de modernizar un sistema legal opaco, introdujo los jurados en 2008, limitada a los ensayos para los delitos más graves. Por el momento, son de asesoramiento. Según la Constitución, todos los acusados ​​deben ser juzgados por un juez, por lo que da jurados poderes de toma de decisiones requeriría una enmienda constitucional. Por otra parte, el sistema ha dado lugar a más absoluciones.
 
 
The Economist
Reino Unido
12 de febrero de 2009

1/1/09

España: Un jurado impopular

Por ABCdesevilla.es

ABCdesevilla.es

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«En Villaviciosa se entra a las casas sin llamar». Esta frase la espetaban los testigos de un juicio con jurado popular para defender a un acusado de un delito de allanamiento de morada. Por estos hechos, el fiscal solicita una pena máxima de 2 años de prisión, que al no tener antecedentes, el acusado no tendría que pisar la cárcel. Además, la indemnización solicitada por el Ministerio Público para la víctima no superaría los 280 euros, mucho menos de lo que cobra uno de los nueve integrantes del tribunal popular que lo juzga estos días en la Audiencia Provincial.

Pese a este panorama que se podría «quedar zanjado en un juicio rápido» por la escasa entidad de los hechos, según el presidente de la Audiencia Provincial de Córdoba, Eduardo Baena, estos casos son juzgados por un tribunal popular con el altísimo coste que conlleva, porque la Ley del Tribunal del Jurado incluye el tipo de delito «allanamiento de morada», junto a otros como homicidio. Es como matar moscas a cañonazos, sobre todo, por el alto coste de personal y económico que supone. De hecho, según Baena, «los magistrados hemos pedido muchas veces que delitos como este sean excluidos del catálogo de los que deben ser juzgados por un tribunal popular. Este juicio supone un gasto a la Administración de Justicia que supera los 24.000 euros».

Para llegar a juzgar este «presunto allanamiento» se citaron el primer día a 36 candidatos a formar parte del tribunal popular. Cada uno de ellos cobra sólo por comparecer el día del juicio oral, 33,5 euros. De esta preselección se obtienen los nueve jurados titulares y los dos jurados suplentes. A través de preguntas de los abogados se va depurando la criba. Así, la retribución a cada integrante del jurado es, de acuerdo a la última revisión del Ministerio de Justicia, de 67 euros, que se pagarán a los nueve ciudadanos seleccionados y también a los dos que se elijan como suplentes por cada día que asistan hasta que emitan el veredicto. Esto supone, como mínimo, dos días. Con esta premisa, el coste de las retribuciones diarias se sitúa al menos en 1.474 euros. Un coste a todas luces desproporcionado si el hecho juzgado es de poca importancia como el citado. De esta clase de delitos hay pocos que se juzguen así. El presidente de la Audiencia recuerda otro de escasa entidad contra un cartero al que le acusaban de un delito de malversación de caudales públicos, por presutamente «quedarse» con un paquete con dos osos de peluche.

Un jurado «impopular»
Por P. García-Baquerocórdoba

Publicación on line ABCdesevilla.es
28 de enero de 2009