13/9/09

EE.UU.: Señores del jurado, absténganse de usar Internet…

Por UT San Diego

UT San Diego
 
Extractos:
 
Una curiosa noticia de esas que señalan las consecuencias de vivir en un mundo cada vez más hiperconectado: un juez de San Diego exige a los miembros del jurado que declaren por escrito que no utilizarán dispositivos de ningún tipo para hacer búsquedas en Internet acerca del caso, bajo pena de perjurio.
 
Parece ser que la progresiva ubicuidad de la tecnología y la costumbre de llevar encima BlackBerries, iPhones y demás dispositivos capaces de acceder a Internet en un suspiro ha llevado a que un número cada vez más elevado de miembros del jurado ignoren las órdenes del juez que les prohíben acceder a ningusuna información más allá de la que les sea suministrada en el tribunal: ante la facilidad que este tipo de herramientas plantea para verificar cuestiones, solucionar dudas y comprobar hechos, muchos miembros del jurado se sentían tentados a hacer búsquedas, leer noticias relacionadas o acercarse al escenario de los hechos mediante Google Maps, para tener así una imagen aproximada de la realidad.
 
De acuerdo a las normas, los participantes en un jurado deben abstenerse de discutir con nadie los detalles del caso, consultar fuentes externas o hacer investigación independiente de ningún tipo, reglas que, según indican algunos expertos, son ignoradas en muchas ocasiones. Dado que el juez hace un esfuerzo por decidir lo que es relevante y lo que no, y qué información debe o no debe ser mostrada al jurado, el acceso a información externa a través de Internet introduce una total arbitrariedad en el procedimiento.
 
Ante la profusión de herramientas para compartir información, se han encontrado evidencias de personas que ya no simplemente discuten con su vecino o con un amigo cuestiones relacionadas con el caso, sino que llegan incluso a comentar detalles del mismo a través de Facebook o Twitter, y que han generado en ocasiones apelaciones derivadas de comportamiento. Por otro lado, con las herramientas actuales, llegar a demostrar que un participante accedió a una información determinada puede llegar a ser muy complejo, particularmente en juicios que se prolongan durante varios días.
 
 
UT San Diego - EE.UU
Por Greg Moran para
Revised jury instructions: Do not use the Internet
13 de septiembre de 2009

9/9/09

Panamá: Investigan suplantación de jurado de conciencia

Por Crítica

Diario Crítica
Panamá
 
Extractos:
 
Una investigación fue abierta por la supuesta suplantación de identidad de un jurado de conciencia quien fue remplazado por su hijo en un juicio de homicidio que fue denunciado por las víctimas, donde los imputados fueron absueltos.
 
El magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, Harley Mitchell, señaló el inició de la investigación y que han sostenido reuniones al respecto con el Tribunal Superior de Justicia.
 
La Comisión está investigada por funcionarios superiores, personal administrativos, de la Secretaría General y de Auditoría Judicial.
 
El magistrado presidente dijo que la denuncia fue interpuesta en la Secretaría General por un funcionario de la entidad, pero no quiso detallar que de comprobarse el hecho, el juicio sea anulado.
 
Harley Mitchell reveló que continúan las preocupaciones sobre el tema de los jurados de conciencia.
 
 
Investigan suplantación de jurado de conciencia
Por Grisel Bethancourt
9 de septiembre de 2009

5/9/09

España: Jurados a la fuerza

Por Muy Interesante

Revista Muy Interesante

Extractos:

El reciente veredicto de inocencia (o de no culpabilidad) de Michael Jackson vuelve a poner en tela de juicio la institución del jurado. Al igual que en otros casos en los que los acusados eran estrellas del espectáculo, como O. J. Simpson o Kobe Bryant, en los medios de comunicación y en los foros de internet se estableció un proceso paralelo en el que detractores y admiradores discutían febrilmente acerca de la acusación contra la estrella del pop.


Tras varias semanas de sesiones, tras escuchar a decenas de testigos, que en la mayor parte de las ocasiones no hablaban de hechos, sino de impresiones, tras la última escenificación del drama por parte del abogado defensor y del fiscal, 12 hombres y mujeres se retiraron a deliberar con la misión de establecer si su igual era culpable o no de los cargos de abuso de menores que se le imputaban. En teoría, era uno más de los cientos de casos que a diario se juzgan en los Estados Unidos. Aun así, una frase de un blog en el periódico "Los Angeles Times" quería resumir el desenlace: "Las treinta horas de deliberaciones del jurado y el gesto de Michael Jackson al salir de la sala confirmaron el veredicto de no culpabilidad en el juicio de la opinión pública."

Resultó curioso ver cómo con posterioridad al veredicto los 12 jurados comparecieron en rueda de prensa explicando las razones que les movieron a fallar a favor del acusado. Y resultó más conmovedor aún escuchar a su presidente implorar que se les dejase volver al anonimato en el que sus vidas se desenvolvían antes de ser designados para ejercer su misión.

¿Quiere la gente ser jurado? Las encuestas dicen que no. Sin embargo, las encuestas también reflejan que los ciudadanos perciben la administración de justicia como un coto cerrado en el que los actores se mueven al margen de la sociedad. Esta paradoja tiene difícil solución porque, además, los medios de comunicación se encargan de organizar y escenificar juicios paralelos en los que no tienen empacho en solicitar su opinión a la gente de a pie.


En España existe un recelo patológico hacia la institución del jurado, aunque más bien debería decirse hacia los jurados personales que en cada caso la integran. Pese a ello, la ley española opta por el jurado compuesto exclusivamente por ciudadanos inexpertos en derecho, frente al escabinado o jurado mixto, en el que los jurados son acompañados por un magistrado asesor.

Enlace: Versión On Line

Jurados a la fuerza
Por Elena Sanz

Revista Muy Interesante (Divulgación científica)
5 de septiembre de 2009

3/9/09

España: Marta y los jurados populares

Por El Periscopio

"El Periscopio" de Rosa María Artal

Extractos:

Un jurado popular juzgará a los imputados por el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo, uno de los casos más mediáticos que ha conocido España en los últimos tiempos. Una mezcla letal de presunta violencia de género con el descontrol de una parte de la juventud con escasos valores y gran desorientación.

Suele haber una confluencia de factores que focalizan sobre un asunto la atención e, injustamente, no lo hacen en otros. La comprensible lucha de los padres de la víctima en una campaña sin precedentes ha tenido mucho que ver. Han sido muy activos. Hasta recogieron firmas para implantar en nuestro país la cadena perpetua, logrando un gran número de adhesiones. Las voraces fauces del periodismo amarillo les han dado muchas alas. Ellos no saben que las cercenarán en cuanto el caso pierda morbo.

El jurado popular unido al juicio paralelo de la opinión pública fomentado por los medios, ha dado páginas alarmantes. Sin contar, la influencia de prejuicios en el caso estricto del Jurado. Hay varias muestras, por ejemplo, la absolución del asesino confeso de un doble crimen en Vigo porque las víctimas eran homosexuales, o las absoluciones de presuntos terroristas que se produjeron en el País Vasco por miedo.

Me detendré en otro gran caso mediático: el asesinato de Rocío Wanninkhof. Un jurado popular condena a Dolores Vázquez –amiga y anterior compañera sentimental de la madre de la víctima– a 15 años de prisión de los que cumple 17 meses, en los que su vida y especulaciones sobre ella son aireadas por los medios. La madre habla sin dudas de la culpabilidad de su expareja. Y hasta un Guardia Civil de Mijas, en declaraciones a Informe Semanal, toma incomprensiblemente partido con opiniones sin datos: “El móvil era una rencilla, era mucho cariño unido a odio, y eso ha provocado esa reacción, un odio comprensible tras 15 años de convivencia, esta se acaba, se ha roto por una persona y esa persona va a pagar por todos los demás”.

Pero las pruebas no lo demuestran. Es una cadena que va a infectar a todos los actores del proceso. Dadas las irregularidades detectadas en el juicio, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ordena repetirlo. Estima que el jurado popular llegó a las sesiones con la decisión tomada.

Pedro Apalategui, abogado defensor Dolores Vázquez, me cuenta mucho tiempo después: “Influyó no solamente en el jurado, influyó en la defensa que fui yo, en la acusación. Se utilizaron términos increíbles para convencer al jurado por ausencia de razones como el del ministerio fiscal que dijo: “yo estoy convencido señores, y como tengo esa convicción, den Uds. un veredicto de culpabilidad aunque aparentemente las pruebas no sean muy relevantes”. Se confunden los términos, cuando tienes que utilizar el concepto de conjetura utilizas el concepto de indicio y todo eso va calando en la mentalidad de los jurados. En el asunto de Dolores Vázquez llegaron a la conclusión de su culpabilidad porque decían “si quien sabe de esto la mantiene presa durante un año y medio qué vamos a decir nosotros”.

Increpada por una jauría humana en todas sus entradas y salidas de los juzgados, cuando se juzgó a Tony Alexander King –que sería culpable convicto de la muerte de Rocío– hay 140 medios acreditados en la Audiencia de Málaga. Yo he acudido con Informe Semanal para hablar de los juicios paralelos en general. La madre obvia a King y sigue mirando a Dolores, el Juez de la causa prohíbe expresamente hablar de Dolores en la sala. El ministerio de Justicia acabó ofreciendo una indemnización a la víctima… del juicio paralelo y del jurado popular. Y mientras el aparato judicial y social se ocupa de una inocente, el auténtico asesino, viola y mata a otra chica: Sonia Carabantes.

Es difícil confiar en la imparcialidad de un jurado popular cuando ha sido manipulado por los medios. Nunca le darán, por cierto, la misma relevancia a su equivocación que cuando piden la sangre culpable que ellos han señalado.

La justicia española tiene muchos defectos, pero son profesionales al menos. La experiencia pone en duda que los jurados populares sean el instrumento democrático para el que fueron creados.

Enlace: Versión On Line

Marta y los jurados populares
Por Rosa María Artal

El Periscopio
3 de septiembre de 2009