27/11/15

Buenos Aires: Críticas, sinsabores e inquietudes que dejó el juicio por jurados por el crimen en el Bingo

Por El Popular

Diario El Popular
Olavarría - Buenos Aires
Argentina

Extractos:

Lo del miércoles pasado como mínimo acobardó, y con decir miércoles me refiero a la jornada entera, por que eso fue prácticamente lo que duró la segunda audiencia del juicio por jurados por el feminicidio en el Bingo de Olavarría. Pasó de todo. Lo resonante del veredicto, que sorprendió a propios y a extraños, constituyó —obviamente— lo más relevante y en ello se centró la crónica publicada en la edición de ayer, pero también se registró otra serie de situaciones que, si bien se las puede considerar como de menor importancia, merecen su mención y análisis.

Las sensaciones son encontradas, quizás se sintió algo similar con el primer juicio por jurados llevado adelante meses atrás, pero ahora es distinto. Quizás en sólo unos días, cuando arranque otro debate de estas características, el balance sea mejor, pero hoy por hoy el saldo parece dar negativo entre la mayoría de las personas que de una forma u otra estuvieron vinculadas con lo que pasó el miércoles. La cobertura de esa jornada no sólo permitió vivenciarla, sino también tomar contacto directo con los actores y ver qué opinaban al respecto. La coincidencia fue unánime: "así no".

El funcionario judicial que encabezó la querella durante el debate se sinceró: "En otros países tiene años de preparación, de antecedentes, es una cultura. Nosotros no estamos acostumbrados a lidiar con jurados".

El miércoles se sucedieron varios episodios que determinaron un sinsabor o una disconformidad que se sintió en la mayoría de los presentes, salvo obviamente en el lado de la defensa, que logró un resultado sumamente positivo. Los planteos acerca de si la modalidad contribuye o no en mayor medida a la situación del imputado será objeto de otra nota y seguramente con la opinión de especialistas, ya que sería apresurado y aventurado introducirse ahora en semejante debate.

Pasó de todo

Pero sí se dieron otras situaciones que valen la pena analizar en estas líneas. Una es la extensión de las audiencias: si ya las 15 horas que duró la jornada del miércoles fueron demasiado para los presentes, mucho tuvo que ver que el día anterior la actividad se desarrolló prácticamente en el mismo tiempo. El debate en sí el martes se extendió por la mayor parte de la tarde, pero los jurados debieron concurrir a primera hora de la mañana para ser sometidos al último filtro que determinó quiénes iban a ser los 12 titulares y los 6 suplentes.

Aquí hay que hacer hincapié, y por qué no felicitar, el compromiso ético y cívico de los jurados, que discutieron casi dos horas el veredicto. Bien es sabido que ésa era su función, pero tampoco hay que ser ingenuos y olvidar el cansancio y fastidio que varios de ellos tendrían a esas horas de la noche, cuando finalmente les llegó el turno de debatir.

Fueron horas y horas de pelear contra el sueño y el cansancio, en un lugar que seguramente no quisieron estar o al menos no pidieron estarlo y lejos de su familia. Ninguno de ellos era de Azul, los había de Tandil, Rauch, La Madrid y hasta de Olavarría. Y así y todo cumplieron, y como se dijo antes no se discutirá el veredicto, habrá que esperar al lunes para ver cómo termina todo esto, pero ellos estuvieron a la altura. O, al menos la mayoría. No por no estar a la altura, sino que el cuerpo les dijo basta. Varios se durmieron por algunos instantes y una mujer se descompensó y finalizó en un centro asistencial por problemas de presión cardíaca. Toleró todo el debate, pero al momento de la votación debió ingresar otra jurado, que hasta ese momento era suplente.

La premisa parece ser que duren lo menos posible, nunca fue expuesta de manera abierta u oficial, pero no parece haber otra explicación. Los costos que genera el jurado seguramente no son pocos y de allí debe provenir esta suerte de apuro o directiva. Pero no es lo ideal, como tantas otras circunstancias.


Críticas, sinsabores e inquietudes que dejó el juicio por jurados por el crimen en el Bingo
Por Ignacio Cerdera
@nachocerdera
icerdera@elpopular.com.ar

El Popular - Olavarría
27 de noviembre de 2015

14/11/15

España: El jurado popular no es un órgano idóneo para enjuiciar los delitos de corrupción

Por Confilegal

Confilegal
España

Extractos:

"El jurado no es un órgano idóneo para enjuiciar los delitos de corrupción. Son necesarios jueces especializados", afirma con rotundidad Daniel Campos, fiscal de la Audiencia Nacional, quien participo en la "Jornada contra la corrupción y la delincuencia económica", organizada por Jueces para la Democracia y la Unión Progresista de Fiscales en Madrid.

Llevamos arrastrando, desde 1995, que los delitos de corrupción sean competencia del jurado. El legislador, desde el principio, ha establecido que la malversación, el cohecho, la negociación prohibida a los funcionarios sean competencia del jurado. Sin embargo, la prevaricación, no. El Tribunal Supremo, en ese acuerdo de 23 de febrero de 2010, dice que cuando sea un delito conexo puede ser juzgado por el jurado. La falta de conocimientos jurídicos excluye al jurado popular de poder juzgar una prevaricación. Pero, ¿puede hacerlo de un cohecho? El cohecho se basa en un acto ilícito y en el cohecho puede emerger la prevaricación y el tráfico de influencias. ¿No hay una prevaricación detrás de un tráfico de influencias? ¿Por qué, entonces, se le dice que el jurado puede entrar a juzgarlo?", se plantea el fiscal de la Audiencia Nacional.

"La comisión que elaboró un proyecto de código procesal penal nuevo, en 2013, contemplaba la eliminación de los delitos de corrupción de la competencia del tribunal del jurado. ¿Por qué, en esta tanda de reformas de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, no o ha quitado?¿Es que le salió tan bien el caso Camps que parece bien que se siga transitando por esa vía?", se pregunta Campos.

"Deberíamos dejar muy claro que el jurado no es un órgano idóneo para enjuiciar los delitos de corrupción. Son necesarios jueces técnicos y especializados como los franceses o como los de la Audiencia Nacional en España", continúa el fiscal.


Daniel Campos, fiscal de la AN: "El jurado popular no es un órgano idóneo para enjuiciar los delitos de corrupción"
Por Carlos Barbell

Confilegal
14 de noviembre de 2015

9/11/15

Neuquén: El Jurado Popular dejó sin Justicia a Verónica Pelayes

Por FM Urbana

FM Urbana
Zapala - Neuquén
Argentina

Extractos:

Horas después del histórico y polémico dictamen expresado por los integrantes del Jurado Intercultural, quienes declararon no culpable a Carol Soae por daño grave, dejando (seguramente) heridas profundas en el alma y el corazón de Verónica Pelayes, luego de tres años de permanente “lucha” para enjuiciar a los violentos, quienes le propinaron una agresión por demás de brutal en su rostro con una piedra de considerable dimensiones, situación que de milagro no le costó la vida; al intentar comunicar a los integrantes de la comunidad mapuche una determinación del Juzgado Zapala.

Cada hora que transcurre a posterior del veredicto del Jurado Popular, es propicia para que un gran número de vecinos de Zapala (ya sea en la vía pública, en charlas de café, o bien a través de redes sociales), se sumen al repudio y la indignación por el dictamen del Jurado Popular; el cual dejó con las manos vacías a Pelayes.

Sobre el tema, seguramente Verónica se preguntará, junto a su hijo David, de qué valió el crudo testimonio que relataron a los integrantes del Jurado Popular sobre los hechos ocurridos el 28 de diciembre de 2012 en Portezuelo Norte, inclusive desde Fiscalía aportando fotografías desgarradoras de su rostro desfigurado… si en definitiva no sirvió para nada.

En estas horas, tanto Pelayes, como así también su abogado querellante Gastaminza, declararon ante medios de prensa regionales que el Jurado Popular actuó con temor, miedo, o presionado por cuestiones externas, para pronunciar el fallo.

En forma simultánea, referentes de SEJUN y trabajadores judiciales expresaron su malestar por la determinación del Jurado Popular.

Así también, es válido recordar que en los primeros instantes del juicio, en el alegato inicial que brindó el abogado Darío Kosovsky, expresó textualmente…” Nosotros no vamos a negar que Verónica resultó lastimada… nosotros no vamos a negar que nuestros defendidos tiraron piedras… nosotros no vamos a negar que Martín, Relmu, Mauricio y toda la comunidad que ese día estaban presenten y tiraron piedras…”.

Precisamente, un vecino de Zapala, conocedor de temas judiciales y con vasta experiencia en el sector, expresó un fuerte concepto, mientras saboreaba un café en tradicional confitería del centro zapalino: “El circo terminó… y la única perjudicada fue Verónica Pelayes”.


El fallo del Jurado Popular dejó sin Justicia a Verónica Pelayes
Zapala Noticias

9 de noviembre de 2015

Neuquén: Judiciales consideran injusta la resolución del jurado popular

Por AM 710 - FM 93.9

Radio AM 710 - FM 93.9
Nacional Zapala, Neuquén
Argentina

Extractos:

Delegados y miembros de la comisión directiva de SEJUN y otros empleados judiciales se manifestaron públicamente a través de una carta que dieron a conocer durante una conferencia de prensa en la vereda del Juzgado de Familia. 

La declaración pública se convocó como consecuencia de una injusta resolución dictada por el jurado popular en el caso Pelayes-Ñamku, en la cual se absolvió a los acusados de la agresión a una trabajadora judicial.

En la declaración expresaron que fueron “respetuosos durante el proceso judicial” y que vieron “calladamente cómo los imputados paseaban por calles de la ciudad”. Además, esperaban el castigo de los imputados luego de haber atacado salvajemente a Verónica Pelayes.

El hecho se cometió y los agresores no fueron condenados”, siguió la carta y “como sociedad tenemos mucho que aprender”. En este sentido los judiciales manifestaron que “la carga de ser jurado popular necesita más formación”.

No descartamos que por el miedo que se sembró, el jurado se haya sentido intimidado o amenazado, por eso nadie resultó condenado por el daño que sufrió nuestra compañera Verónica Pelayes, que fue cobardemente agredida.


AM 710 - FM 93.9
Nacional Zapala
Radio Pública
9 de noviembre de 2015

5/11/15

Neuquén: Para Pelayes el jurado tuvo miedo

Por Diariamente Neuquén

Diariamente Neuquén
Periódico Digital

Extractos:

Verónica Pelayes, una oficial de Justicia, fue atacada cuando el 28 de diciembre de 2012 se presentó en Portezuelo a notificar de una orden judicial para que la comunidad mapuche habilite el paso a las máquinas de Apache. En declaraciones que formuló a AM 550, Pelayes sostuvo que “el jurado (que actuó en el juicio por el caso) tuvo mucho miedo, y estuvo presionado”.

“Tuvieron miedo a los imputados y a toda la gente que los rodea. Es el mismo miedo que sentí yo cuando fui a declarar”, dijo al tiempo que comentó que los integrantes de la comunidad acamparon la mayoría de los días frente a las puertas del juzgado, algo que no fue tarea sencilla para el jurado popular y que eso generó miedo en el jurado.

El jurado declaró la culpabilidad de la dirigente mapuche Relmu Ñanco por romper el vidrio del vehículo en el que ella se trasladaba pero no por lo que le produjo la piedra en su cara. Estaban acusados por tentativa de homicidio. Había tres acusados, pero el jurado sólo falló contra Ñanco a quien la condenó por daño simple.

“Estaba mi declaración, la de mi hijo y un testigo de la empresa Apache que dice que Carol (Ñanco) tiró una piedra que pegó en el vidrio de mi lado y (Mauricio) Raín tiró otra que pegó en el vidrio de atrás” de la camioneta y “después estaban todos ellos que no van a decir que tiraron la piedra”.

“Creo que realmente tuvieron miedo”, reiteró.

Enlace: Versión On Line 1 y 2

Diariamente Neuquén y rionegro.com.ar
5 de noviembre de 2015

4/11/15

España: Caso Asunta: Dar al público lo que pide

Por ABC Galicia

ABC Galicia
España

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Cuatro días de tensa espera por el veredicto después de un mes interminable de juicio televisivo y televisado. Y los nueve miembros del jurado dictaminaron lo que el público quería: culpables del todo, sin matices ni rodeos. La masa ya tiene el ajusticiamiento que el sensacionalismo mediático le inoculó como sentencia adecuada para el asesinato de Asunta Basterra. Dos años de bombardeo amarillista, de especulaciones gratuitas en prime-time y a caballo entre la tertulia política y la mesa camilla del corazón, que obtienen el merecido premio. Una culpabilidad plena, sin aristas, haciendo feliz a José Antonio Vázquez Taín después de quedar expuesta durante la vista del juicio más de una chapuza en su atribulada instrucción, donde la ausencia de pruebas se suplía con desbordante imaginación y generosas elucubraciones.

Entonces, si el jurado ha comprado al pie de la letra el relato de los hechos de Vázquez Taín, sin mover una sola coma a pesar de lo evidenciado en un mes de juicio, ¿para qué lo celebramos? ¿Qué necesidad había de articular todo un proceso si ni siquiera demostrando incoherencias palmarias en la «versión oficial» los jurados han sido capaces de recogerlas en su veredicto? ¿Qué estuvieron haciendo durante los cuatro días de deliberación?

Una teoría pudiera ser que los nueve ciudadanos anónimos se limitaron a darle a la sociedad una solución que no planteaba dudas morales. Se vive más tranquilo sabiendo que se ha hecho lo que se esperaba de uno, respondiendo a las expectativas creadas por terceros con elevados shares de audiencia. No serás cuestionado por tus próximos por haber arrojado a los leones a Porto y Basterra, porque si por la televisión dicen que son unos asesinos implacables, ¿quién es un humilde jurado, de profesión ama de casa, frutero o electricista, para contravenirlo?

Una condena así, rotunda, da aliento al experto matinal para felicitar al jurado. Mejor eso que las miradas esquivas por haber sido cómplice en la absolución de quien todo el mundo cree culpable. Es paradigmático que el fiscal relajara su posición inicial sobre la participación de Alfonso Basterra en la muerte de Asunta por la falta de pruebas, pero eso no hiciera mella alguna en el veredicto final.

La segunda teoría es la patada hacia delante: que sea otro tribunal, con criterios jurídicos, el que se encargue de sentenciar en base a lo expuesto en la sala y no a la opinión publicada. Que se coma otro el marrón de contravenir al tertulianismo ilustrado, porque a fin de cuentas, si se introduce algún matiz en el Tribunal Superior o en el Supremo siempre podrán escudarse en la ignorancia de las jergas legales. Bendita Ley del Jurado que los prefiere legos con certificado.

Y la tercera ya fue planteada en estas páginas cuando comenzó el juicio: que fuese realmente imposible encontrar un solo resquicio para la imparcialidad en un caso tan sumamente conocido, que daba exactamente igual qué se dijera o probara en sala porque el veredicto estaba cantado desde el primer día. Las caras de repugnancia que algunos jurados mostraron durante las declaraciones de los padres de Asunta hablaban por sí solas. No era una reacción puntual, era un estado de ánimo muy preciso.

Ahora estamos en la resaca del ajusticiamiento. Si ayer inflamos la instrucción, ahora haremos lo propio con las lagunas del veredicto, un análisis que ABC realizó el domingo y que el lunes reproducía sin el más mínimo rubor — y sin citar a la fuente— Telecinco en sus informativos y programas. Es de agradecer que aún haya lectores de periódicos. Si ayer exigíamos justicia rápida y fulminante, hoy le damos la vuelta a la toga y nos preguntamos si no habría alguna duda sin resolver. Podemos ejercer el cinismo sin tapujos.

¿Es esto un alegato de inocencia por Rosario Porto y Alfonso Basterra? En absoluto. Es, sencillamente, una proclama por el respeto a nuestro sistema judicial, por la recuperación de su maltrecho prestigio, por tener la garantía como ciudadanos de que las instituciones del Estado de Derecho que nos otorgamos funcionan con corrección. Pequeñas menudencias que no venden periódicos ni generan masivas audiencias en televisión, pero que vertebran una sociedad. Si Porto y Basterra son culpables, que se demuestre y argumente conforme a lo expuesto en un juicio. Pero que no se zanje el debate con la sensación de que las cartas han estado marcadas desde el principio.


Caso Asunta: Dar al público lo que pide
Por JOSÉ LUIS JIMÉNEZ - @Abcengalicia Santiago

ABC Galicia
4 de noviembre de 2015

3/11/15

Córdoba: Más de la mitad de los jurados convocados no responde

Por El Show de la Mañana

El Show de la Mañana
Córdoba - Argentina

Extractos:

Es de resaltar que luego de 10 años de implementación, en vez de aumentar, disminuyen las personas que responden al llamado para ser jurados.

De las 7.412 declaraciones juradas sorteadas para 2015, 3.629 no contestaron. Y los sobres de 878 personas a las que se le libró notificación, fueron devueltos por datos insuficientes, se mudó, desconocido. Más de la mitad no responde.



Reportaje al Dr. Eduardo Soria
Coordinador de la oficina de jurados populares

El Show de la Mañana
3 de noviembre de 2015

1/11/15

España: El veredicto del caso Asunta se tambalea

Por in dubio pro reo

Blog "in dubio pro reo" de José María de Pablo

Extractos:

En la fundamentación por escrito del veredicto en el caso de Asunta Basterra (ver aquí) leemos que el jurado, apoyándose en las conclusiones de la autopsia, establece que la muerte de Asunta se produjo, por asfixia, entre las 18:00 y las 20:00 horas.

Ese dato le permite al jurado considerar probada, sin mucha dificultad, la intervención de Rosario en el asesinato, ya que estaba con su hija en Teo en ese momento: así lo prueban, nos dice el jurado, las grabaciones de las cámaras de seguridad de varios establecimientos, que grabaron a Rosario con Asunta saliendo de Santiago; el cuadrante de la actividad de su teléfono móvil, que le sitúa en el entorno de Teo a esa hora; el registro de la alarma de la casa; así como la propia declaración de la acusada, que reconoció que había llevado a su hija a Teo esa tarde.

Pero el jurado también declaró culpable a Alfonso Basterra, y para ello le situó en el lugar del crimen a la hora del asesinato, con el siguiente razonamiento: “no podemos descartar la presencia de Alfonso en el asiento trasero del vehículo Mercedes en el que Rosario y Asunta se desplazaron a Teo. Iría detrás, de tal modo que no le captaron las cámaras de seguridad porque en ninguna se recogen imágenes de la zona trasera” (apartado 9 del veredicto).

La anterior deducción, (estaba en Teo porque no podemos descartar que fuese con Rosario y Asunta en el coche) vulnera frontalmente el principio in dubio pro reo.

La valoración de la prueba y el principio in dubio pro reo

Mientras que la presunción de inocencia se aplica cuando hay un vacío probatorio (sin prueba de cargo hay que absolver siempre), el principio in dubio pro reo implica que si existe una prueba de cargo, pero su valoración hace dudar al juzgador, el juzgador debe absolver.

Lógicamente, el juzgador –en este caso, el jurado popular– no tiene la obligación de dudar: por muchas dudas que le plantee a una defensa la interpretación de una prueba de cargo, si al juzgador le convence una concreta interpretación, la condena es válida (y el Tribunal Supremo siempre rechaza el recurso de casación cuando la defensa alega que el juzgador debía haber dudado y no lo hizo: quien juzga no está obligado a dudar).

Pero eso sí: cuando el juzgador alberga dudas, está obligado a absolver. Si una prueba ofrece dos interpretaciones, y el tribunal –o el jurado– duda entre las dos, deberá quedarse con aquella que más favorezca al acusado.

El veredicto del Caso Asunta y el principio in dubio pro reo

En este caso, parece obvio que el jurado popular albergó dudas sobre la presencia de Alfonso Basterra en la casa de Teo. No dice “consideramos probado que Alfonso viajaba en el asiento trasero del vehículo”, sino que dice “no podemos descartar la presencia de Alfonso en el asiento trasero del vehículo”. Y si únicamente no lo pueden descartar, es que entonces tampoco lo pueden afirmar. Han dudado. Y si han dudado sobre este punto, debieron considerar no probada la presencia de Alfonso Basterra en ese vehículo y, por extensión, en Teo.

Por tanto, la condena a Alfonso Basterra, en mi opinión, no está fundamentada, y un buen recurso debería conducir, como mínimo, a la repetición del juicio. Ese “no podemos descartar” en medio de un punto tan importante del veredicto huele a sentencia nula. Estamos ante un veredicto que haría las delicias de cualquier abogado defensor especialista en casaciones.


El veredicto del caso Asunta se tambalea
Por José María de Pablo

in dubio pro reo
1 de noviembre de 2015

España: Un 68 % de los gallegos prefieren no formar parte de un jurado popular

Por La Voz de Galicia

La Voz de Galicia
España

Extractos:

Tan solo un 25 % aseguran que estarían dispuestos a integrar un tribunal como el que acaba de juzgar y condenar a Rosario Porto y Alfonso Basterra por el crimen de Asunta.

La mayoría no quiere ser jurado

Los problemas que tuvo la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña para constituir el jurado popular que juzgó el crimen de Asunta se debieron a que muchos de los candidatos pusieron excusas para no tener que ser ellos los que juzgasen a Rosario Porto y Alfonso Basterra. Ese temor a formar parte de un tribunal queda perfectamente reflejado en las conclusiones de la encuesta encargada por La Voz de Galicia a Sondaxe, en la que se revela que sólo el 24,9 % de los gallegos estarían dispuestos a ser jurados, mientras que un abrumador 68,3 % no.

Es esta una cuestión que suscita pocas dudas. O se está o no se está dispuesto a ser jurado. Un 3,2 % matizaron su respuesta apuntando que dependería del caso a juzgar, mientras que otro 3 % dijeron no tener una opinión formada sobre esta cuestión. Significativo es que solo un 0,7 % de los encuestados prefirieron no responder a la pregunta.

Las mujeres son las más reacias a ser jurados. Sólo un 20,7 % estarían dispuestas, por un 72,7 % que no. En el caso de los hombres, la cifra de los que no tendrían reparos en formar parte de un tribunal popular asciende nueve puntos, hasta el 29,6 %, pero siguen siendo amplia mayoría —un 63,3 %— los que no querrían verse en la situación de tener que emitir un veredicto.

A más edad, menos proclives. Son precisamente los más mayores los que se manifiestan con mayor rotundidad en contra de ser jurados. Nada menos que un 80,4 % dicen no estar dispuestos, por el 61,1 % de los jóvenes y el 59,5 % de las personas con edades comprendidas entre los 35 y 54 años.

La mayoría preferiría no ser juzgado por un jurado

En el caso de tener que verse ante la tesitura de sentarse en el banquillo de los acusados, la gran mayoría de los gallegos preferirían que fuese un magistrado el que decidiese sobre su culpabilidad o inocencia y no un tribunal popular.

La encuesta de Sondaxe lo deja claro. El 50,1 % preferirían ser juzgados por un juez, por solo un 22,5 % que optarían por un jurado popular. Un 4,9 % aseguran que su preferencia dependería del delito, por un 21,1 % que no tienen opinión sobre este asunto. Entre los varones, el 53,3 % preferirían ser juzgados por un juez y el 25,2 % por un tribunal popular, mientras que el 47,2 % de las mujeres estarían más cómodas con un magistrado y un 20,2 % con un jurado popular.

La mayoría considera que el jurado es influenciable

Una de las mayores pegas que sus detractores ponen al tribunal popular es que consideran que los miembros del jurado, al no ser profesionales de la justicia como los jueces, son más fácilmente manipulables y es más sencillo que les afecten e influyan en sus decisiones los debates públicos que suscitan casos tan mediáticos como lo es el del crimen de Asunta Basterra.

La encuesta de Sondaxe refleja que un 55,2 % de los gallegos consideran que es así, que el debate público y lo que dicen los medios de comunicación influye en las decisiones del jurado popular. Por el contrario, un 29,6 % consideran que no es así, por un 14,5 % que manifiestan no tener una opinión formada sobre esta cuestión.


Un 68 % de los gallegos prefieren no formar parte de un jurado popular
Por XURXO MELCHOR

La Voz de Galicia
2 de noviembre de 2015